23 jul 2008

Sin Dioses

Mi pelea con el Arzobispado de Barcelona continúa, ya son más de una docena los escritos que de mí han recibido para que me den de baja de la Iglesia Católica, la ley me ampara: Ley orgánica 7/80 de libertad religiosa de 5 de julio de 1980, BOE nº 177 de 24 de julio de 1980, en su Art. 2.1.a reconoce el derecho de la persona a "Profesar las creencias religiosas que libremente elija o no profesar ninguna; cambiar de confesión o abandonar la que tenía, manifestar libremente sus propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas, o abstenerse de declarar sobre ellas", en clara concordancia con el Art. 16 de la Constitución Española.
Aún así, mi acto de apostasía nunca ha sido contestado por la Santa Iglesia, supongo que deben tener mucho trabajo condenando los condones, los matrimonios homosexuales, la eutanasia y en general todo aquello que implique cierta libertad de decisión de las personas, de libre albedrío o de emancipación mental.
Fui bautizado (como tantos otros) sin mi permiso. Supongo que en su día me preguntaron y como sólo pude emitir un gñeeegñeee, debieron interpretar que era un sí; y es que cuando uno todavía no sabe hablar es difícil defenderse con la palabra, a lo sumo puedes vomitarle al cura en la estola y dejarle un bonito estampado de papilla Puleva.
A la 1ª comunión si pude escapar, con unos siete años les dije a mis padres que no me interesaba, que no quería celebrar algo que no entendía y por defecto no compartía, y respetaron mi opinión, algo que siempre les agradeceré y que además les honra, siempre respetaron las decisiones de sus hijos aunque no las compartieran, me quito el sombrero.
Mis amigos intentaban convencerme alegando la cantidad de regalos y dinero que ganaría con ello; yo no me planteaba ese acto como un negocio, nunca he tenido talante empresarial, quizá por eso soy pobre.
Aún así, redimirme de mi bautizo no deseado me está costando lo mío, aunque sigo luchando.
Recientemente he descubierto, gracias a mi pareja, una websindioses.org – en la que los ateos escriben artículos relacionados con el tema, es el paraíso de los Darwinistas, de los cientifistas, de los humanistas seculares, de los curiosos, y es que como escribió Steve Allen: “No es dureza de corazón o pasiones malignas lo que conduce a ciertos individuos al ateísmo, sino más bien una escrupulosa honestidad intelectual.

2 comentarios:

golgi dijo...

Si es que siepre he sido un pringao! fijate que a mí me pillaron también con el paso cambiado en la comunión, a una edad en que se supone que debería haber tenido el criterio suficiente como para pasar del tema. En fin, afortunadamente y para solaz de mi vergüenza este incipiente alzheimer borró la mayor parte de la experiencia, a excepción de unos cuantos gallos en la lectura de un galimatías que se supone que debía justificar o redecorar con una parabólica moraleja cristiana mi ovina asistencia al evento. Supongo que sería "carta a los corintios o a los fenicios o a los béticos manque pierdan" porque todo el mundo lee lo mismo cuando entra en una iglesia y toma la palabra o (sobretodo) los vinitos desde el altar mayor. A lo que vamos: siempre pringo.

English Man dijo...

Lo importante es participar, y si te diviertes pues mejor que mejor, lo digo por lo de los "vinitos", que para parábolas moralejísticas ya están los cuentos de Perrault o de los hermanos Grimm.
Por cierto, ya toca vernos, ¿eh?
Un abrazo Golgi.